A partir de hoy y hasta el viernes 8 de noviembre, los estudiantes de las 17 facultades de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) irán a las urnas para elegir autoridades de los centros de estudiantes y representantes en los órganos de cogobierno. En esta oportunidad, los comicios tienen la particularidad que se dan en medio de un contexto de lucha universitaria por el recorte de recursos.
En total, se ponen en juego 17 bancas para representar al claustro estudiantil en el Consejo Superior de la UNLP (una por cada facultad), y 85 representaciones para los Consejos Directivos de las 17 Unidades Académicas de la Universidad (cinco por Facultad). Además, se define la titularidad de los Centros de Estudiantes.
En cada una de las 17 facultades se elige un representante estudiantil para el Consejo Superior de la UNLP; cinco consejeros estudiantiles para integrar el Consejo Directivo de la facultad; y autoridades del Centro de estudiantes.
Reparto de bancas
El estatuto de la UNLP establece en su artículo 88º que: “La representación de los alumnos en el Consejo Directivo se adjudicará en número de tres (3) a la lista que obtuviere la mayoría de votos y uno (1) a cada una de las dos (2) primeras minorías, siempre que superen el 20 por ciento de los votos válidos emitidos en la correspondiente elección. En caso en que sólo una minoría alcanzara el 20 por ciento la representación restante se adjudicará a la lista que obtuviere la mayoría.
Cuando ninguna lista haya alcanzado el 20 por ciento de los sufragios válidos computados en las respectivas elecciones, las representaciones se adjudicarán íntegramente a la lista que obtuviere la mayor cantidad de votos”.
Quiénes pueden votar
Están habilitados para votar todos los alumnos regulares inscriptos en el padrón de estudiantes. Todos los alumnos del primer año deberán, como mínimo requisito, haber aprobado los trabajos prácticos de una asignatura. Para votar, los alumnos deben acreditar su identidad con la Libreta Estudiantil o con DNI
Doble empadronamiento
Aquellos alumnos que cursen más de una carrera y, en consecuencia, estén inscriptos en padrones de diferentes facultades, sólo podrán elegir autoridades de claustro en una Facultad. En cambio, pueden elegir a las autoridades del centro de estudiantes en más de una facultad.
Desde el miércoles 6 y hasta el viernes 8 de noviembre, quienes estén doble empadronados deberán acercarse al Rectorado de la UNLP en el horario de 9 a 18, (antes de emitir el voto) con la Libreta estudiantil o el DNI, para definir en qué Unidad Académica votarán representantes de claustro.
Omisión del sufragio
El estatuto de la UNLP establece que el voto es secreto y obligatorio. Los estudiantes que no concurran a votar serán sancionados con la imposibilidad de rendir exámenes en los dos turnos siguientes a la fecha de la elección. De todas maneras, el alumno puede presentar sus justificaciones frente al decano de la Facultad, quien decidirá con apelación ante el consejo Directivo.
Quiénes pueden ser consejeros
Para ser admitido como representante estudiantil en los diferentes órganos del cogobierno universitario, los candidatos deberán ser alumnos regulares y contar –al momento de asumir la bancada- con el 30 por ciento de la carrera aprobada. Además no podrán tener más de 12 años de antigüedad en la carrera.
Los mandatos
Quienes resulten electos para los diferentes cargos que se ponen en juego en las estudiantiles de noviembre iniciarán sus mandatos de un año de duración en abril de 2025.
El escrutinio minuto a minuto en la web y redes sociales
Los interesados podrán seguir por Internet los resultados de las elecciones estudiantiles urna a urna a partir de las 18 horas del viernes 8 en el sitio web y las redes sociales de la Casa de Estudios.
Quiénes participan
Por un lado se encuentra el reformismo, con la Franja Morada a la cabeza. Son los que mayor representatividad marcan dado que cuentan con la conducción de diez centros de estudiantes. Asimismo, tienen articulación con el Movimiento Odontológico Independiente, por lo que encabeza el listado con 11.
Por otra parte, el campo popular tiene distintas figuras: la Corriente Julio A. Mella que cuenta con dos centros; seguido por la Juventud Universitaria Peronista (JUP), el MILES, Frente Naturales y La Cámpora, quienes cada uno tiene un centro.
Este año tiene la particularidad del desembarco del liberalismo, particularmente en la Facultad de Ciencias Económicas, en la cual por primera vez se presentará una lista de ultraderecha. Esto marcará un termómetro que determinará el rol que cumple en la unidad académica la Franja Morada, que solía ser expresión de actores más vinculados a la derecha, pero al tener un espacio vinculado al Presidente de la Nación, se presentarán otros desafíos que podrían replicarse más adelante, en otras Facultades.
Otro actor que puede llegar a aglutinar, es la Izquierda, que se presenta en todas las facultades pero que pocas veces logra tener rédito, esta vez con su perfil combativo contra el Gobierno, podría crecer y abarcar a perfiles de este estilo o bien, les es contraproducente. Sin embargo, esta misma situación puede atravesar al Peronismo que está presente en las 17 facultades.
Por un lado, La Cámpora percibe el centro de Periodismo desde hace 14 años y se asegura que seguirá así. El MILES en frente conduce Trabajo Social desde el año pasado y apuestan de esa misma forma, conquistar Psicología que la Franja le arrebató por tan solo 200 votos en 2023. Pero por otro lado, está la presencia de la JUP que viene de crecer en Veterinaria, en Trabajo Social, en Arquitectura e Ingeniería, de conservar el centro de Humanidades y perder Medicina. Esta organización puede marcar crecimiento en las diferentes facultades donde se presentan e incluso se percibe que en Médicas, será una elección polarizada con la Mella, que tendrá que redoblar sus esfuerzos no sólo allí, sino también en Artes, para así, mantener ambas conducciones.
Bajo este escenario, las diferentes fuerzas que componen el llamado campo popular se medirán entre sí para ver cuál logra más representatividad en la universidad, que está profundamente teñida de morado. Se trata de elecciones que no son aisladas, sino que funcionarán como termómetro para saber qué piensa el estudiantado, sobre el recorte, las jornadas de lucha y la voluntad política de hacer frente o no al Gobierno nacional y de esta forma, será un puntapié para dirimir de qué forma llevar adelante las manifestaciones el año entrante.